CONSULTA A TU FARMACÉUTICO
Una amiga farmacéutica me manda un email, que titula “¿intrusismo? porque sabe lo que pienso al respecto. En dicha misiva me habla de su nuevo reto consistente en un programa de educación nutricional en mujeres gestantes que llevaran a cabo las oficinas de farmacia de toda España. De dicho mensaje extraigo las siguientes frases:
“Una treintena de farmacias leonesas concienciarán a embarazadas y madres lactantes de la importancia de su alimentación en esta etapa de su vida”
“…orientar la educación a niños y adolescentes, consciente el colectivo farmacéutico de la necesidad de que aprendan a comer bien desde estas etapas más vulnerables del crecimiento estableciendo las bases de una vida saludable y prevención de posibles enfermedades crónicas en el futuro.”
“Los objetivos que perseguimos mediante esta intervención farmacéutica son: en primer lugar el concienciar a las mujeres desde la etapa pre-concepcional y mucho más en el embarazo y lactancia, de la importancia de su alimentación en el desarrollo y salud de su hijo y en la suya propia.”
“Por ello el agradecimiento por su colaboración y forma de entender nuestra profesión no sólo como dispensadores de medicamentos sino como asesores de salud a Aquabona, Ordesa, Grupo Pascual, Instituto Tomás Pascual, Laboratorios Boiron, Laboratorio Merck Pharma y Química, Aquarius y Laboratorios Pharmadus”
Me pide mi opinión al respecto y esto es lo que le contesto:
Llamamos legalmente intrusismo al ejercicio de una profesión para la cual no estás legalmente autorizado. El concepto me la trae floja. Lo que si me importa es que no hagas bien el trabajo aunque no tengas el título. Conozco magníficos especialistas tituladísimos -entre los cuales probablemente me encuentre- que no saben hacer la o con un canuto y compensan esta carencia con infinitas dosis de fantasmagorismo. Y gente que no ha ido a la escuela en los que el sentido común hace que confíes en ellos si te dicen que cierres los ojos ante un abismo.
Independientemente de la titulación que tu y yo tengamos pienso que cada uno ha de hacer bien lo que bien sepa hacer. Si hay farmacéuticos que quieren ejercer la nutrición ,bien en campañas divulgativas, bien como asesoramiento a la población, bien me parece si bien saben hacerlo. Lo que no me parece tan bien es que en la misma estantería donde están los antihipertensivos o las insulinas se encuentre el Recuperal, el Ben Dormir, el Ronkinol o el Ceregumil. El farmacéutico, los farmacéuticos, deberían renunciar a la venta de preparados de nula eficacia y que no cuentan con el respaldo de la trabajosa fase de investigación que tras de si llevan los fármacos. Dicho de otra forma: si tras la publicidad de uno de estas "pócimas" -por decirlo de alguna manera- te dicen "en tu farmacia" o "consulta a tu farmacéutico" la población puede pensar que todos los productos que están en la "misma" estantería son igual de efectivos. Como tu y yo sabemos que no es así, la renuncia a la venta de los "inútiles" por parte del colectivo me haría pensar que los farmacéuticos usan el método científico como única herramienta que cualifique los productos que expenden. Y por añadidura, desaparecerían mis sospechas de que, tras estas campañas no hay mas que intereses comerciales.
A mi amiga no le sentó nada bien lo que le escribí y me llamó poco menos que intolerante. Lo que no sé muy bien todavía es para que me pregunta si sabe que obtendrá respuesta.
“Una treintena de farmacias leonesas concienciarán a embarazadas y madres lactantes de la importancia de su alimentación en esta etapa de su vida”
“…orientar la educación a niños y adolescentes, consciente el colectivo farmacéutico de la necesidad de que aprendan a comer bien desde estas etapas más vulnerables del crecimiento estableciendo las bases de una vida saludable y prevención de posibles enfermedades crónicas en el futuro.”
“Los objetivos que perseguimos mediante esta intervención farmacéutica son: en primer lugar el concienciar a las mujeres desde la etapa pre-concepcional y mucho más en el embarazo y lactancia, de la importancia de su alimentación en el desarrollo y salud de su hijo y en la suya propia.”
“Por ello el agradecimiento por su colaboración y forma de entender nuestra profesión no sólo como dispensadores de medicamentos sino como asesores de salud a Aquabona, Ordesa, Grupo Pascual, Instituto Tomás Pascual, Laboratorios Boiron, Laboratorio Merck Pharma y Química, Aquarius y Laboratorios Pharmadus”
Me pide mi opinión al respecto y esto es lo que le contesto:
Llamamos legalmente intrusismo al ejercicio de una profesión para la cual no estás legalmente autorizado. El concepto me la trae floja. Lo que si me importa es que no hagas bien el trabajo aunque no tengas el título. Conozco magníficos especialistas tituladísimos -entre los cuales probablemente me encuentre- que no saben hacer la o con un canuto y compensan esta carencia con infinitas dosis de fantasmagorismo. Y gente que no ha ido a la escuela en los que el sentido común hace que confíes en ellos si te dicen que cierres los ojos ante un abismo.
Independientemente de la titulación que tu y yo tengamos pienso que cada uno ha de hacer bien lo que bien sepa hacer. Si hay farmacéuticos que quieren ejercer la nutrición ,bien en campañas divulgativas, bien como asesoramiento a la población, bien me parece si bien saben hacerlo. Lo que no me parece tan bien es que en la misma estantería donde están los antihipertensivos o las insulinas se encuentre el Recuperal, el Ben Dormir, el Ronkinol o el Ceregumil. El farmacéutico, los farmacéuticos, deberían renunciar a la venta de preparados de nula eficacia y que no cuentan con el respaldo de la trabajosa fase de investigación que tras de si llevan los fármacos. Dicho de otra forma: si tras la publicidad de uno de estas "pócimas" -por decirlo de alguna manera- te dicen "en tu farmacia" o "consulta a tu farmacéutico" la población puede pensar que todos los productos que están en la "misma" estantería son igual de efectivos. Como tu y yo sabemos que no es así, la renuncia a la venta de los "inútiles" por parte del colectivo me haría pensar que los farmacéuticos usan el método científico como única herramienta que cualifique los productos que expenden. Y por añadidura, desaparecerían mis sospechas de que, tras estas campañas no hay mas que intereses comerciales.
A mi amiga no le sentó nada bien lo que le escribí y me llamó poco menos que intolerante. Lo que no sé muy bien todavía es para que me pregunta si sabe que obtendrá respuesta.

